Mostrando entradas con la etiqueta escuchar al cliente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escuchar al cliente. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de julio de 2015

Habla Trucho que no te Escucho

La importancia de la escucha Activa en la venta. 




En alguno de mis últimos post ya he hablado de la importancia de la escucha activa ,  en  “¿Cueces o enriqueces?” ó “10 Acciones para ser un comercial 10” explico su importancia, no obstante  es tan vital,  que creo que merecía un post entero.

Dice un proverbio Irlandés  que Dios nos dio 2 orejas y 1 sola boca para que escuchemos el doble de lo que hablamos. A mí me parece un proverbio muy acertado.

La escucha es un elemento fundamental en la venta.  En el intercambio comercial, sólo el cliente conoce las motivaciones de compra de un producto o servicio, y  escuchándole es la única manera que tenemos de descubrirlas. Pero no nos equivoquemos, escuchar no es estar esperando sin decir nada, o  pensando en nuestra respuesta hasta que calle nuestro interlocutor para entonces soltarle toda la retahíla que teníamos pensada (incluso antes de que empezara a hablar). No, la escucha activa es mucho más que eso.

Escuchar no siempre es fácil. Nos vamos a encontrar con dificultades, obstáculos y, quitando los problemas puramente físicos (ruidos, incomodidad, interferencias…), casi todos estos obstáculos vienen de uno mismo, de nosotros, del oyente. Podríamos hablar de unos cuantos aquí, pero si tengo que destacar uno de estos problemas, sería la INFERENCIA. 
¿Qué es la INFERENCIA? Es la transformación  de la información recibida mediante la asociación de ideas y la incorporación de otras procedentes de nuestra deducción. Es decir, complementar la información recibida con nuestros juicios e ideas de manera que lo que realmente percibimos no tiene nada, o poco que ver con lo que nos han contado. Así que evitemos esto en nuestro proceso de escucha.

Entonces, ¿qué hemos de hacer en una entrevista comercial para tener una buena escucha activa?  Yo destacaría lo siguiente:

1 #Toma notas. Esto aporta seriedad, seguridad a nuestro interlocutor de que lo estamos escuchando y a nosotros de que no nos perdemos información importante en el proceso.  Eso sí, anota palabras clave, conceptos importantes, no se trata de que hagas una redacción de lo que te están explicando.

2 #Pon los 5 sentidos y muestra interés sincero por lo que te están explicando. Escucha su problema u objeción sin filtros, préstale atención, fija tu mirada en él, utiliza un lenguaje corporal receptivo y de escucha.

3 #Muestra empatía. Esto es clave siempre y nos sirve para todo. Ponte en su lugar, identifícate con él, siente como siente él y vive su problema, así seguro que encontrarás una solución más fácil y cercana.

4 #Prepárate. Lleva escritas las preguntas que le quieres hacer y qué información te quieres llevar. Si dominas el método puedes preparar incluso una Matriz de escucha. Hemos venido a escuchar al cliente. Pero ojo, centrémonos en lo que nos interesa, está bien hablar de cualquier otro tema antes o durante (para romper el hielo, desviar algún tema, etc…) pero no olvidemos a lo que hemos venido.

5 #Utiliza el Backtraking. Es una técnica milenaria que en castellano conocemos como… resumen J . Resume tus notas y todo lo que habéis discutido e intenta que sean con sus propias palabras. De esa manera te aseguras 2 cosas: demuestras a tu interlocutor  que le has estado prestando atención  y  a ti que te ha quedado claro todo lo que habéis discutido.

La escucha activa es difícil, y podríamos escribir infinidad de cosas sobre ella, pero si realizas estas 5 tareas en tu próxima visita comercial (y las siguientes) ya verás cómo tu escucha mejorará. ¡Anímate, sal a vender y practica!


jueves, 16 de abril de 2015

¿CUECES o ENRIQUECES? Diferénciate de los demás en tu proceso de venta.



Diferénciate de los demás en tu proceso de venta. 


¿Cueces o enriqueces? Creo que si pronunciamos esta frase, a todos nos viene a la cabeza un conocido caldo en pastillas, AVECREM, ¿No es así?  Su eslogan hacía referencia a si cocías tus alimentos solo con agua, o los “enriquecías”... 
A mí me parece un eslogan magnífico y una magnífica forma de vender tu producto. Además podemos hacer una analogía directa con el proceso de venta en si. Tú, en tu proceso de venta:  ¿Cueces o enriqueces? Es decir, aportas Valor Añadido a tu cliente o te dedicas a cocer la venta sin aportar mucho más… 

En el mundo en que nos encontramos hoy en día, donde el cliente conoce perfectamente el producto porque muchas veces es el que va a buscarlo. Donde cada día es más difícil diferenciarse de nuestra competencia, eres tú la persona que va a vender, la que tiene que aportar ese Valor Añadido. 
¿Qué he de hacer para aportar ese Valor Añadido? Se pueden hacer muchas cosas, pero yo te recomendaría empezar por estas 3: 

1#Escucha Activa. 

Escucha realmente a tu cliente, detecta sus necesidades, sus barreras (lo que él cree que le impide comprar tu producto) y lo que realmente está esperando de tu producto (o servicio) y  de  tu empresa. Recuerda: la escucha activa no es fácil. Presta atención a lo que te está diciendo el cliente y no caigas en el error de contradecirle, no dejarle a hablar o intentar argumentar constantemente sus objeciones.  En el intercambio comercial, sólo el cliente conoce las razones de peso por las que comprará lo que pretendemos venderle. ¡ESCÚCHALE!

 2#Aporta Valor. 

Conoce los puntos fuertes de tu producto o servicio, pero no los enumeres como una lista de cualidades sinfín. Aporta una solución para cada problema del cliente, muestra empatía y estate preparado para rebatir sus objeciones. Esta parte quizás no es tan fácil. Por eso  prepárate, estudia, lee, conoce las principales técnicas de venta  o de cierre. Demuestra que eres mejor y aportas más valor que el comercial que acaba de salir por la puerta y ¡TRIUNFARÁS! 

3#Se Honesto

Parece que debería ser evidente ¿no?, pues os sorprenderíais de las cosas que he visto y oído de otros comerciales (incluso compañeros) en mi vida comercial.  Se Honesto, no mientas NUNCA y sobretodo actúa en consecuencia con tus valores y principios. 
Si para vender un producto sientes que estás haciendo algo que no deberías o no te sientes a gusto, ¡No lo hagas! Es mejor perder una venta que tu credibilidad y futuro bien estar. 

Te aseguro que si enfocas tu venta así y lo aplicas  en tu rutina comercial, pasarás a diferenciarte de los demás en tu proceso de venta. 

No ESPERES más, No seas UNO más... 

¡ENRIQUECE!